Esa decisión responde, indicó la CNE, a que la interacción de la Zona de Convergencia Intertropical, unido a las ondas tropicales 27 y 28, provocarán aguaceros intensos y persistentes en el país, cuyos suelos presentan más del 60 por ciento de saturación de forma generalizada, debido a las precipitaciones de los últimos días.
Ante el establecimiento de las alertas naranja (movilización o contención) y amarilla (preparación) para los territorios mencionados, el Centro de Operaciones de Emergencias ampliado sesionó junto a los Comités Municipales Emergencia (CME) para gestionar las acciones preventivas e informativas a fin de salvaguardar la vida de las personas.
El presidente de la CNE, Alexander Solís, señaló que el incremento de las precipitaciones obliga a extremar las medidas de prevención y de protección ante inundaciones, deslizamientos y otros eventos asociados justamente a la condición meteorológica de los próximos días.
Solís adelantó que activaron al personal operativo para atender las afectaciones que se puedan presentar, y trabajan en estrecha coordinación con los CME.
Durante la noche de ayer y madrugada de este miércoles, la CNE atendió 121 eventos de los cuales 23 fueron por inundaciones y 17 deslizamientos, mientras el resto correspondió a solicitudes de inspección por situaciones también generadas por las lluvias.
Producto de esas afectaciones en 34 cantones (municipios) el organismo de socorro habilitó tres alojamientos temporales para brindar una asistencia humanitaria y poner a salvo la vidas de las familias damnificadas por las lluvias.
De su lado, el más reciente informe del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) pronostica un reforzamiento de las precipitaciones para la vertiente del Pacífico, el Valle Central, las montañas del país.
También, prosigue, para las partes bajas del Caribe Sur y Norte, la Zona Norte, sectores marítimos-costeros del Pacífico Central, Pacífico Sur y Península de Nicoya, y en las cercanías del Golfo Dulce y Península de Osa.
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