Hasta la fecha al menos siete hospitales de este país no recibieron los fondos prometidos en enero, lo cual perjudica su capacidad de funcionamiento, precisó este sábado el gremio en un comunicado.
Los centros afectados son Shaare Zedek y Hadassah en Jerusalén, Laniado en Netanya, Maayanei Hayeshua en Bnei Brak y los tres ubicados de Nazaret.
En la actualidad esas instalaciones solo aceptan casos de emergencia y no están realizado ningún tipo de cirugías a menos que sean imprescindibles.
Hace un mes, el ministro del Salud Nitzan Horowitz alertó que el sector está en crisis y necesita una transfusión financiera urgente ante la nueva ola de contagios por Covid-19.
‘Está funcionando en modo de emergencia y es imposible seguir así’, subrayó Horowitz durante una reunión con otros legisladores de su partido Meretz.
A principios de junio, bajo el anterior Gobierno de Benjamin Netanyahu siete hospitales boicotearon un evento oficial para honrar a la salud en su lucha contra la Covid-19 al estimar que las autoridades no aportan los suficientes fondos.
Un mes antes, la Asociación Médica de Israel convocó a una huelga de 24 horas en respaldo a muchos galenos en peligro de perder sus puestos.
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