Durante un encuentro con directivos, Mario Sabines, gobernador de la demarcación, señaló que la iniciativa del TCI se aplica ya en 78 circunscripciones, ‘con muchos problemas resueltos en lo material y social, y proyectan un ambiente local más positivo’.
La principal deuda, subrayó, es mayor participación e incorporación de la población, y precisó como principales aciertos la entrega de recursos y subsidios a núcleos vulnerables, la oferta de empleos, y mejoras en viviendas de familias necesitadas de asistencia social.
Otras áreas que incrementan sus aportes son las de los servicios de abasto de agua, electricidad y comunales, fortalecidas con el trabajo de organizaciones de masas como los Comités de Defensa de la Revolución, Federación de Mujeres Cubanas y brigadas universitarias.
En el TCI intervienen directivos y trabajadores de organismos y entidades como la Empresa Eléctrica, Servicios Comunales, Acueductos y Alcantarillado, las direcciones de Trabajo y Seguridad Social, Salud Pública, Cultura, Deportes, y Comercio y Gastronomía.
El TCI está diseñado a partir de las particularidades y demandas de cada lugar, y ‘con ese moviendo en todas direcciones, aumenta la convocatoria al pueblo para entre todos y promoviendo la iniciativa creadora, llegar a solucionar planteamientos’, comentó Sabines.
La autonomía de las jurisdicciones y el protagonismo del delegado de circunscripción (representante de la comunidad) son base y cimiento de todo el sistema político de Cuba, y exigen el desarrollo de iniciativas para responder a las demandas de los electores, enfatizó.
El Poder Popular en Cuba se genera desde circunscripciones de base y consejos populares, que agrupan a los vecinos en cada uno de los 168 municipios del país y desde donde surgen los candidatos propuestos y electos por el voto popular para integrar las estructuras de gobierno.
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