De acuerdo con la administración del primer ministro Justin Trudeau, casi 5,8 millones de canadienses votaron en esta modalidad, que representa un 18,5 por ciento más que en 2019.
Otros datos preliminares muestran un récord de 1,2 millones de votos por correo, aunque es muy inferior a la cifra de entre 2,3 y 4,3 millones previsto por la Oficina Central Electoral.
Para la jefa de esa institución, Stéphane Perrault, el aumento de las votaciones anticipadas unido a la baja demanda de sufragios por correo demuestra que la población canadiense, que ya está vacunada casi en su totalidad, se siente cómoda al ejercerlo en persona.
Esta realidad alivia algunas preocupaciones de que los votantes no acudan a las urnas por temor a la pandemia, añadió Daniel Beland, profesor de ciencias políticas de la Universidad McGill.
Más del 77 por ciento de los canadienses que cumplen los requisitos de vacunación están totalmente inmunizados, sin embargo, la votación anticipada ocurrió en medio de una cuarta oleada de contagios causada por la variante delta del coronavirus SARS-CoV-2.
Trudeau convocó a elecciones adelantadas el 20 de septiembre para intentar asegurarse la mayoría en la Casa de los Comunes (Parlamento) y aprobar su plan de recuperación económica después de la pandemia.
El mandatario, reelegido en 2019, busca recuperar la representación mayoritaria en el Legislativo a falta de dos años para terminar su mandato.
Según encuestas, la ventaja inicial del primer ministro está muy ajustada en la carrera contra su oponente del Partido Liberal, Erin O’Toole.
Aún así, el gobernante mantiene la esperanza de que su gestión de la pandemia le consiga el apoyo que necesita.
El voto anticipado tiene lugar previo a los comicios y es un proceso de sufragio por conveniencia mediante el cual los ciudadanos pueden ir a las urnas antes de la jornada electoral programada.
Este puede realizarse por correo o en persona en los colegios electorales designados.
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