De acuerdo con la Cancillería, el representante de Beijing, Yue Xiaoyong, aseguró que el gigante asiático desea apoyar con la promoción de una salida política a los problemas existentes en la nación vecina luego de 20 años de ocupación militar.
Yue junto a sus homólogos de Rusia y Pakistán dialogaron la víspera con el primer ministro afgano, el mulá Muhammad Hassan Akhund, además del exmandatario Hamid Karzai y con Abdullah Abdullah, presidente del Alto Consejo Nacional de Reconciliación.
Durante las pláticas abordaron temas como los derechos humanos, necesidad de un gabinete inclusivo, recuperación económica y relaciones de Afganistán con estados vecinos, ahora que los talibanes están en el poder.
Insistieron en mantener la paz y la estabilidad, una política moderada, el respeto a los derechos de las mujeres y al acceso equitativo a la educación.
A raíz de la entrada del Talibán a Kabul el mes pasado, China dijo que ‘continuará apostando por relaciones de buena vecindad, de cooperación y amistad’ con Afganistán.
Sus empresas presentes allí se preparan para ampliar las inversiones una vez que comience la reconstrucción y el Gobierno prometió la entrega de fondos para apoyar ese proceso.
No obstante, instó a ese movimiento a honrar su promesa de romper vínculos con cualquier organización terrorista, combatir al Movimiento Islámico del Turkestán Oriental y dar solución a los problemas que obstaculizan el mantenimiento de la paz regional y el desarrollo de la cooperación.
mem/ymr
















