El Banco Central y otras nueve entidades del gobierno prohibieron en una directriz todo tipo de proyecto relacionado con esa práctica, como se denomina al proceso para acuñar las divisas virtuales.
Según precisaron, el país procederá con un enfoque de tolerancia cero en el combate a la ‘minería’ de monedas digitales, mientras promueve el ahorro de energía y avanza en su plan de cortar las emisiones de carbono.
Con ese fin, se aplicarán de forma rigurosa las regulaciones e incrementará la vigilancia para evitar la continuidad de una actividad que aporta poco a la economía y sí devora los recursos energéticos.
En China se realiza más del 75 por ciento global de la ‘minería’ del bitcoin, pero en mayo pasado un comité del Consejo de Estado (Gabinete) decidió perseguir y castigar tanto esa tarea como el uso de las criptomonedas para evitar riesgos financieros y que los fiascos individuales se dispersen por toda la sociedad.
Anteriormente, el gigante asiático prohibió que las instituciones financieras y las empresas ofrezcan servicios relacionados con transacciones de las divisas digitales, y advirtió a los inversores contra el comercio especulativo de esos sistemas.
Como resultado, muchos mineros del bitcoin en China suspendieron las labores y otros valoraron mudarse a otros países como Canadá y Estados Unidos, ambos destinos atractivos para quienes usan energía termal.
De conjunto también hubo una baja en la producción y exportación de máquinas utilizadas en la industria, pese a las altas demandas del mercado mundial.
jcm/ymr
















