La nota reitera la posición iraquí de apoyo a la causa del pueblo palestino y de defensa a sus derechos legítimos al retorno a su territorio y establecimiento de un Estado con Jerusalén oriental como su capital.
El texto explica que la concepción emitida por esa agrupación ignora la posición de la inmensa mayoría de los iraquíes, aparte de ser un intento por inflamar la situación general y apuntar a la paz civil.
De igual manera, expresa su total rechazo a reuniones de figuras tribales en Erbil, la capital de la mencionada región autónoma.
Con posterioridad, el bloque parlamentario Estado de Derecho condenó la cita durante la cual el referido grupo llamó a normalizar y establecer relaciones con el régimen de Tel Aviv.
‘Esa reunión no representa a Iraq ni expresa la voluntad de sus ciudadanos’, indica una declaración de la bancada. La alianza de diputados Al Fatah, liderada por Hadi al-Amiri, se sumó al rechazo de esos intentos que socavan el real sentimiento iraquí y su enfrentamiento a lo que llamó entidad sionista.
Mientras, el jefe del movimiento sadrista, Muqtada al-Sadr, el mayor bloque parlamentario iraquí, demandó del Gobierno de Erbil repudiar las maniobras de tales sociedades terroristas sionistas.
El jefe de la Alianza de Fuerzas Nacionales del Estado, Ammar al-Hakim, ratificó que la causa palestina representa el primer tema en la comunidad árabe y musulmana, y su pleno apoyo al pueblo palestino y su justa causa de recuperar la tierra ocupada por Israel.
A su momento, el Ministerio del Interior del Gobierno Regional del Kurdistán iraquí, censuró a la reunión denominada paz y recuperación, en la cual formularon los llamamientos a la normalización con Israel. Ese encuentro, dice un comunicado de la entidad oficial, se llevó a cabo sin el conocimiento, la aprobación y la participación del gobierno regional, ni
expresa de alguna manera la posición del gobierno’.
El viernes último, el jefe de las Sahwat al-Iraq, Wissam Al-Hardan, perteneciente a la tribu Dulaim, demandó en discurso la normalización con Tel Aviv, delante de representantes de seis gobernaciones iraquíes (Bagdad, Mosul, Anbar, Salah al-Din, Babil y Diyala).
mem/arc
















