Más de 300 iraquíes, entre ellos líderes tribales, asistieron a un foro organizado por estadounidenses en Erbil, la capital de la región autónoma iraquí del Kurdistán, durante el cual esos tres individuos formularon la referida petición.
La nota de la entidad judicial apuntó que emprendería acciones legales contra el resto de los participantes una vez identificados.
El trío de los ahora fugitivos de la justicia lo forman el jefe tribal Wissam al-Hardan, el exdiputado Mithal al-Alusi y Sahar al-Tai, del Ministerio kurdo de Cultura.
En 2008, fue despojado de su cargo e inmunidad cuando visitó a Israel, mientras que Hardan dirigió el grupo Sahwa, integrado por tribus musulmanes sunitas que se unieron a los invasores y ocupantes estadounidenses.
Durante la conferencia en Erbil, Tai leyó una declaración, en la cual demandó la adhesión de Iraq a los llamados Acuerdos de Abraham que propiciaron normalización de relaciones entre Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Marruecos y Sudán.
La región autónoma del Kurdistán mantiene contactos cordiales con Israel, pero el Gobierno federal de Iraq, no, e incluso defiende el derecho del pueblo palestino al retorno y a la creación de un Estado en las fronteras de 1967 con Jerusalén este como su capital.
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