El Ministerio de Hacienda presentó, por iniciativa del presidente Nayib Bukele, el anteproyecto de gasto estatal del próximo año, cuya aprobación por la Asamblea Legislativa, de mayoría oficialista, es cosa de tiempo.
El titular del Legislativo, Ernesto Castro, adelantó que el proyecto será debatido en plenaria el próximo martes y luego será enviado a la Comisión de Hacienda para su estudio, consulta y argumentación.
Según Castro, a finales de noviembre o principios de diciembre es la meta aceptable para que el Legislativo apruebe el presupuesto, que ronda los ocho mil millones de dólares.
El ministro de Hacienda Alejandro Zelaya agregó que el financiamiento de la brecha presupuestaria es de 498,4 millones de dólares, una reducción del 62 por ciento con respecto a 2021, lo cual achacó a una férrea disciplina fiscal.
La administración Bukele destacó que la propuesta destina tres mil 443,8 millones de dólares a los rubros de Educación, Salud, Seguridad y Defensa, lo cual constituye un 119 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
De dichos apartados, Educación recibiría mil 470,5 millones de dólares para mejorar el sistema mediante nuevos modelos de enseñanza-aprendizaje, elevar la calidad de la formación docente y ampliar la red educativa.
A su vez, Seguridad aceptaría 890 millones de dólares para la continuidad de los diferentes planes contra la delincuencia y la creación de opciones educativas para la niñez y la adolescencia.
Este es, quizás, el rubro que más polémica generó entre opositores y grupos de la sociedad civil, ante lo que consideran una creciente militarización del país.
De hecho, la Fuerza Armada de El Salvador recibirá su segundo incremento de presupuesto en la gestión de Bukele y alcanzará los 256,7 millones de dólares, la cifra más alta desde los Acuerdos de Paz de 1992.
‘El gobierno justifica los aumentos a la Fuerza Armada bajo promesas de aumentar el número de efectivos y también el uso de sus miembros en labores que constitucionalmente no les corresponden’, alegó el activista Saúl Baños.
El ministro de Defensa René Merino achacó el alza al apoyo que el Ejército brinda a la Policía Nacional Civil para la seguridad pública, con mayor presencia de soldados en misiones de patrullaje y control.
A su vez, las carteras de Salud y Turismo valoraron las partidas asignadas para el próximo curso fiscal, en sintonía con sus planes de enfrentar la pandemia de Covid-19 y potenciar al país como destino de recreo.
npg/cmv
















