La suspicacia de, entre otras entidades, la Organización Mundial de la Salud, dimana de la fragilidad de los servicios de salubridad en los países de esta región del continente, junto a la pobre higiene ambiental, las aglomeraciones en los campamentos de refugiados y la sequía, que obliga a las personas a ingerir agua no apta para el consumo humano.
El hecho de que la vacunación contra la letal dolencia provocada por el contagio con el virus SARS-CoV-2 sea una quimera, se suma a los factores adversos.
Con todo el CPCE se ciñe a la información que recibe, según la cual en las últimas 24 horas en los estados al sur del Sahara fallecieron 208 infectados por causas asociadas a la Covid-19 y fueron detectados siete mil 738 nuevos casos.
Así, los acumulados de fallecimientos y muertes llegaron, el primero, a 211 mil 565; y, el segundo, a ocho millones 318 mil 366 desde la llegada de la pandemia a esta parte del mundo, plagada por las secuelas del subdesarrollo por siglos de dominación colonial y, tras las independencia de los estados, el neocolonialismo.
mgt/msl
















