Al intervenir en el acto por el aniversario 110 de la Revolución de 1911, el mandatario dijo que la separación surgió de la ‘debilidad y el caos’ antes sufrido en el gigante asiático, pero se resolverá cuando se concrete la revitalización nacional.
‘La reunificación por medios pacíficos sirve mejor a los intereses de la nación china en su conjunto, incluidos los compatriotas en Taiwán’, señaló, al abogar porque todos los ciudadanos, incluido los de la isla, se unan en alcanzar tal objetivo.
Xi advirtió que quienes ‘olviden su herencia, traicionen a su patria y traten de dividir el país no tendrán un buen final’.
Por otro lado, enfatizó en la necesidad de superar riesgos y desafíos pendientes en el camino mientras China trabaja por convertirse en un estado socialista moderno.
Consideró vital salvaguardar la soberanía, la seguridad e intereses de desarrollo, profundizar las políticas de reforma y la apertura, optimizar la gobernanza, elevar el bienestar social y lograr la prosperidad común.
En el plano internacional, Xi reiteró la disposición de China a fortalecer la solidaridad con todos los países del mundo y participar en la lucha contra hegemonía y la política del poder.
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