La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) precisó que durante ese lapso 311 obras palestinas fueron derribadas o confiscadas por las autoridades del vecino país.
En todos los casos Tel Aviv no avisó o lo hizo con muy poco tiempo de antelación para evitar que los palestinos acudieran a los tribunales a impugnar la medida, subrayó la entidad.
Según OCHA, de enero a septiembre el número de personas desplazadas debido a esa política creció un 28 por ciento con respecto a igual lapso de 2020.
Todas esas estructuras carecían de permisos de construcción porque es casi imposibles de obtener para los palestinos en el Área C, que representa el 60 por ciento del total de Cisjordania y está totalmente bajo el control administrativo y de seguridad israelí, subrayó.
Según la organización no gubernamental israelí Paz Ahora, en la Margen Occidental y Jerusalén oriental viven más de 665 mil colonos judíos, repartidos en 145 asentamientos y 140 puestos de avanzada para futuras colonias.
oda/rob
















