Si estalla una guerra regional, realizaremos operaciones que “no se han visto en el pasado”, afirmó el ministro de Defensa Benny Gantz, quien en reiteradas ocasiones llamó a actuar contra Teherán.
Durante una inauguración de una fábrica de armas en la norteña ciudad de Shlomi, el funcionario también advirtió al grupo libanés Hezbolah.
Por su parte, al comparecer ante el Comité de Defensa y Asuntos Exteriores de la Kneset (parlamento), el jefe de Estado Mayor del Ejército, general Aviv Kohavi, señaló que ese cuerpo armado “está acelerando la planificación operativa y la preparación para hacer frente a Irán y su amenaza nuclear”.
En al menos otras tres ocasiones, Kohavi confirmó que el país intensificó ese proyecto.
“Es un trabajo muy complicado, con mucha inteligencia, mucha capacidad operativa, mucho armamento. Estamos trabajando en todos esos temas”, subrayó el militar en septiembre en una entrevista con el portal noticioso Walla.
Hace unos días, el diario electrónico The Times of Israel reveló que la Fuerza Aérea nacional (IAF) comenzará en los próximos meses un programa de entrenamiento para un eventual ataque a las instalaciones nucleares iraníes.
Algunas partes de esa estrategia serán viables en breve, otras podrían demorar más de un año, afirmaron fuentes de seguridad al periódico.
Las autoridades de Teherán afirmaron en reiteradas ocasiones que su programa tiene fines pacíficos con el objetivo de generar energía eléctrica, y advirtieron que responderán si son atacados.
La IAF bombardeó en 1981 un reactor nuclear iraquí, acción que provocó duras críticas de la comunidad internacional y la aprobación de dos resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que condenaron la incursión.
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