La protesta llegó en la voz de su representante permanente alterno ante el mecanismo regional, Michael Campbell, quien exigió a los Estados miembros «guardar un apego irrestricto a los principios fundamentales del respeto a la soberanía nacional, la
libre autodeterminación y el no intervencionismo en los asuntos internos».
«Nicaragua se respeta señor presidente, solicitamos que conste en acta nuestro rechazo a este punto del temario, denominado «La situación en Nicaragua», puntualizó Campbell inmediatamente después de aprobarse el orden del día de la reunión que preside el canciller de Guatemala, Pedro Brolo, en calidad de país anfitrión y por aclamación de los participantes.
«Hemos sido consistentes en nuestro mensaje y con el renovado mandato del pueblo de Nicaragua, otorgado de manera libre, transparente y soberano a través del voto de casi tres millones de ciudadanos el pasado 7 de noviembre, continuaremos forjando un futuro de paz, prosperidad y bienestar», subrayó.
La objeción de la misión permanente de la nación centroamericana a la propuesta presentada por Canadá, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos y Paraguay ya consta en el pie de página del temario en el punto 24, el cual se discutirá en la sesión de hoy presidida por Guatemala.
«El Gobierno de la República de Nicaragua, denuncia y condena esta práctica injerencista y exige respeto a su integridad y a su soberanía nacional», se lee en el documento.
Similar postura sostuvieron la víspera tanto Campbell como el embajador ante la OEA en representación del Gobierno de Managua, Arturo McFields, quien llamó al organismo a mirar hacia el futuro y dejar atrás posicionamientos intervencionistas ante cuestionamientos al reciente proceso electoral.
«En Nicaragua se votó libre de presiones, chantajes, injerencias y sanciones», afirmó en una intervención especial en el diálogo de los jefes de delegaciones y observadores permanentes con el secretario general y el secretario general adjunto.
«Queremos reiterar que en mi país votan los nicaragüenses y eso tiene que ser respetado» puntualizó, en un nuevo llamado a la OEA a no entrometerse en asuntos de soberanía.
Creemos que si esta Asamblea lleva por nombre Hacia una América renovada, debe ver hacia el futuro y no hacia el pasado con posicionamientos neocolonialistas e intervencionistas, reflexionó.
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