De acuerdo con el reporte publicado por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS), el salto sin precedente en la última década obedeció al incremento de la tarifa de energía para el sector domiciliario y del precio de los combustibles, los automóviles de segunda mano, los restaurantes y hoteles y el transporte.
El ministro británico de Finanzas, Rishi Sunak, achacó la subida en la tasa de inflación a que el país se está recuperando del impacto económico de la pandemia de Covid-19.
El Banco de Inglaterra alertó el mes pasado que la inflación alcanzaría niveles récords, y podría llegar al 4,5 por ciento en noviembre, y rozar el cinco por ciento en abril del año próximo.
Hasta el momento, la tasa más alta es el 4,8 por ciento registrado en 2011.
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