Biden visitó el Centro Médico Walter Reed este viernes, un día antes de su cumpleaños número 79, para someterse a una colonoscopia y a una revisión rutinaria.
Kevin O’Connor, médico del ocupante de la Casa Blanca, determinó ampliamente que el mandatario goza de buena salud.
«Es un hombre sano y vigoroso, que está en condiciones de ejecutar con éxito las funciones de la presidencia», escribió O’Connor en un resumen médico de seis páginas.
O’Connor destacó dos aspectos que, en su opinión, justifican una investigación más profunda, como un reciente «carraspeo», asociado a un reflujo gastroesofágico, y lo que describió como una marcha rígida, que mejora a lo largo del día.
El médico señaló que la fractura del pie que sufrió Biden hace aproximadamente un año, podría contribuir a la torpeza al caminar, pero evaluó más ampliamente que podría estaba lidiando con artritis espinal y «neuropatía periférica», lo que significa cierta pérdida de sensibilidad en los pies.
Durante la colonoscopia, los médicos le extirparon un pólipo benigno, pero no encontraron ningún otro motivo de preocupación.
El líder demócrata, quien afirmo sentirse muy bien durante el procedimiento, transfirió el poder a la vicepresidenta Harris durante 85 minutos mientras estaba anestesiado, al igual que hizo el entonces presidente George W. Bush cuando se sometió a colonoscopias en 2002 y 2007.
A sus 79 años, Biden es el presidente de mayor edad en la historia de Estados Unidos y sus ocasionales tropiezos verbales y movimientos acartonados contribuyen a que los ciudadanos estadounidenses se cuestionen si está física y mentalmente capacitado para el cargo.
Una encuesta reciente de la publicación Politico mostró que el 50 por ciento de los votantes del país consideran que el mandatario no goza de buena salud.
mem/age
















