Ante la disyuntiva de la alianza en esta cita, de decidir entre si suministra más oro negro al mercado o recorta la oferta, en medio de grandes oscilaciones de los precios del hidrocarburo, no pocos consideran que el grupo se inclinará por la segunda opción.
El temor a la variante Ómicron del coronavirus SARS-Cov-2, causante de la Covid-19, gravita fuertemente en la dramática caída de las cotizaciones en recientes sesiones, coinciden analistas.
Sin embargo, estos también estiman que la liberación coordinada de Estados Unidos y otros importantes consumidores de petróleo de parte de sus reservas estratégicas, con el ánimo de enfriar los precios ha sido otro factor decisivo en el desplome de éstos.
De acuerdo con operadores ambos elementos son responsables de que las cotizaciones del crudo descendieran en menos de una semana, de más de 80 dólares el barril a unos 66 o menos.
Hay que tener en cuenta que recientemente la OPEP+ manifestó su desacuerdo con Estados Unidos, en cuanto a la solicitud que ese país hizo al grupo para que aumentara el nivel de bombeo, con el fin de enfriar los precios.
La alianza argumentó que no deseaba obstaculizar la frágil recuperación de la industria energética con un nuevo exceso de oferta.
Con estos antecedentes, no sería fortuito que la agrupación decida hoy restringir la oferta, para evitar la continuidad en el desplome de los precios.
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