El rotativo citó a Amir Vadmani, jefe del Departamento de Planificación e Investigación de la Dirección de Mano de Obra de las Fuerzas Armadas, quien precisó en un debate parlamentario que se registraron más de 20 casos de minorías que rechazaron las órdenes o simplemente no se presentaron a las filas durante la ofensiva.
“Decidimos liberar sólo a siete de todos los que se negaron” a participar en la operación, precisó el militar.
En mayo último ese enclave palestino, donde viven más de dos millones de personas, sufrió 11 días de intensos bombardeos israelíes, que causaron la muerte a más de 250 personas y centenares de heridos.
Según el Banco Mundial, esos ataques provocaron daños por valor de 570 millones de dólares.
Un reciente estudio conjunto del Monitor Euromediterráneo de Derechos Humanos y el Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud reveló que el 97 por ciento del líquido consumido en ese territorio está contaminado.
El diario israelí Haaretz reveló en julio último que las restricciones del Gobierno de Tel Aviv impiden reparar el sistema de tuberías para transportar agua en la franja.
Un mes después, el Comité Internacional de la Cruz Roja alertó que el 80 por ciento de la población de esa zona vive con apenas 10 o 12 horas de electricidad al día.
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