Durante su estancia en la norteña ciudad de Tourcoing, a propósito de una reunión de ministros del Interior de la Unión Europea (UE), el mandatario se declaró preocupado por la situación en el terreno, en sintonía con el discurso promovido por Estados Unidos sobre la supuesta intención de Moscú de invadir a su vecino.
Según Macron, en las próximas horas abordará la crisis con su par estadounidense, Joe Biden, y del desarrollo de los acontecimientos dependerá que decida viajar tanto a Rusia como a Ucrania.
El presidente francés ha insistido en la necesidad de dialogar con Moscú para relajar las tensiones, pero París ha utilizado también el lenguaje hostil hacia el gigante euroasiático, con amenazas de sanciones y represalias.
De acuerdo con Macron, el papel de Francia es intentar construir una solución común, desde su presidencia rotatoria del Consejo de la UE.
El jefe de Estado conversó en días recientes con los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y Ucrania, Volodymyr Zelensky.
En la misma línea, París acogió hace una semana la primera reunión desde 2019 bajo el formato de Normandía, en la que representantes de Francia, Rusia, Alemania y Ucrania analizaron la tensa situación, en lo que consideró el primer acercamiento a una salida diplomática.
El foro dejó, según el gobierno anfitrión, una “buena señal en condiciones difíciles”, por lo que no se descarta un nuevo encuentro de este tipo.
Mientras Estados Unidos habla de guerra y de envío de militares y medios, y arrastra a sus aliados europeos hacia la misma posición, Moscú acusa a Washington de fabricar un conflicto y de intentar cercar militarmente a Rusia, por lo que exige garantías de seguridad.
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