Televisoras regionales mostraron imágenes de ambas localidades esta mañana con sus calles vacías y negocios cerrados.
En varios puntos de la Margen Occidental se desarrollaron la víspera manifestaciones y enfrentamientos con las tropas israelíes tras la muerte de Ashraf Mubaslat, Adham Mabrouka y Mohammad Dakhil, quienes, según Tel Aviv, estaban involucrados en ataques contra las fuerzas de ocupación.
Los tres viajaban ayer en un automóvil por un barrio de Nablus cuando fueron interceptados por los uniformados.
Miles de palestinos, varios de ellos armados, despidieron anoche a los fallecidos mientras clamaban venganza y gritaban consignas contra Israel.
Según diversas fuentes, los tres pertenecían a la Brigada de los Mártires de Al Aqsa, afiliada al movimiento gubernamental Fatah. Tras el ataque, la milicia advirtió que responderá “sangre por sangre”.
Tanto el Gobierno como la Cancillería palestinas condenaron la operación castrense, que calificaron de asesinato extrajudicial, y reclamaron una investigación internacional.
Las autoridades del vecino país y en especial el primer ministro Neftali Bennett son directamente responsables de este crimen, afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados.
En similar sentido se pronunció el legislador israelí Ofer Cassif, al señalar que el ataque fue “un acto mafioso y cobarde que solo conducirá a un mayor derramamiento de sangre”.
Su colega del hemiciclo Ahmed Tibi consideró mártires a los palestinos asesinados.
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