Esta vez se trata de 250 sarcófagos pintados y 150 estatuas de bronce de diferentes deidades del Período Tardío (664-332 a. n. e.) hallados en la necrópolis de Saqqara, a unos 30 kilómetros de El Cairo.
Lo novedoso resulta no solo la gran cantidad de ataúdes, estatuillas y accesorios encontrados –muestra del papel central que la muerte y los dioses tenían en la vida de los antiguos egipcios–, sino, además, el alto nivel de conservación que ostentan, como constató Orbe durante su visita al emplazamiento.
Allí, en declaraciones a la prensa, el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mostafa Waziri, explicó jubiloso que es el primer y más grande alijo hallado por la misión arqueológica de este país en su cuarta temporada de excavaciones en el cementerio de Bubastian, cuyo nombre se deriva de Bastet, la diosa con cabeza de gato.
Relató que desde el comienzo de los trabajos en esta área, en abril de 2018, se hicieron varios descubrimientos como la tumba del sacerdote Wahtye de la Dinastía V –de casi cuatro mil 400 años de antigüedad–, con 65 magníficas estatuas talladas en la roca, y una necrópolis de animales sagrados momificados, entre los que se cuentan gatos, un cachorro de león, una mangosta, un mono y un escarabajo.
Tras explorar este año un nuevo grupo de pozos funerarios, los especialistas dieron con 250 féretros cerrados de madera -de aproximadamente dos mil 500 años de existencia- que contenían momias y cuyas cubiertas estaban decoradas con jeroglíficos e imágenes de variados colores.
Como si este auténtico tesoro no bastara, el alijo incluye 150 estatuas de bronce de diferentes tamaños que representan a deidades como Anubis, Amón, Osiris, Nefertum, Bastet y Hathor, junto a vasijas relacionadas con los rituales de la diosa Isis y una efigie sin cabeza muy bien tallada del ingeniero y primer ministro Imhotep.
Otros hallazgos relevantes consisten en dos figuras de madera de Isis y Neftis que lloran a los muertos, así como un conjunto de amuletos, estatuas de rostros dorados y herramientas utilizadas en la vida cotidiana.
Destaca la cantidad de objetos destinados a la belleza femenina como peines, delineadores de ojos kohl, recipientes, pulseras, pendientes y collares de semillas, lo cual confirma el valor que le conferían los antiguos egipcios a la apariencia física.
Dentro de uno de los sarcófagos el equipo encontró un papiro del que se sospecha contenga capítulos del Libro de los Muertos y, por tanto, fue enviado a los laboratorios de restauración del Museo Egipcio, en la capitalina Plaza Tahrir, para esterilizarlo, hidratarlo y estudiarlo a profundidad, informó Waziri.
Necrópolis principal de la antigua Menfis, Saqqara fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en 1979.
(Tomado de Orbe)