La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) precisó en su página web sobre Palestina que de esa cifra mil 546 fueron financiadas por donantes internacionales.
Solo en 2022 ya fueron derribadas 500 construcciones en los territorios ocupados, destacó la institución.
Del total, dos mil 320 fueron viviendas habitadas, dos mil 576 instalaciones agrícolas y 894 casas vacías.
En cuanto a los desplazados, apuntó, más de seis mil 600 fueron menores de edad y dos mil 828 mujeres.
OCHA señaló que las cifras incluyen aquellas propiedades demolidas por sus dueños tras ser obligados por las autoridades israelíes.
El activista Fakhri Abu Diab denunció el pasado mes que los funcionarios de Tel Aviv emitieron desde principios de año más de mil 860 órdenes de demolición de estructuras palestinas en Jerusalén Este.
Abu Diab advirtió que barrios enteros están amenazados de derribo, como Al-Bustan, Wadi Yasoul y Ain Al-Lawzeh.
El objetivo de las autoridades de ocupación es aumentar la presión y las restricciones sobre la población árabe para empujarla a emigrar y abandonar la ciudad, afirmó.
Según diversas fuentes, unos 490 mil colonos israelíes viven a lo largo y ancho de Cisjordania y otros 200 mil en la zona oriental de la llamada ciudad santa.
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