De acuerdo con la publicación, dicha entidad penalizó a los militantes tras procesar 273 mil casos en una campaña emprendida en 2017 para combatir esas prácticas y crear un entorno más eficiente en las instituciones gubernamentales.
Aunque se observan resultados positivos, las autoridades disciplinarias mantendrán la ofensiva a fin de neutralizar a largo plazo cualquier estilo de trabajo considerado indeseable.
En el último lustro el PCCh aceleró los esfuerzos desde las bases para construir una política limpia, contener la corrupción en China, así como eliminar el formalismo, la burocracia, la extravagancia y el hedonismo en las instituciones estatales.
Su máxima dirigencia considera a esos males como la principal amenaza del Partido y en reiteradas ocasiones advirtió que quienes incurran en dichos actos, no tendrán oportunidades de ascenso dentro de la organización y enfrentarán a la justicia por sus errores.
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