Según la fuente, el primer ministro Yair Lapid abordó el tema con los jefes del servicio de inteligencia exterior (Mossad), de seguridad interior (Shin Bet) y de la División de Inteligencia Militar (Aman).
A la cita también asistieron el titular de Defensa, Benny Gantz, y otros funcionarios, detalló.
En el centro de los debates están las incursiones de los Leones de la Guarida, una nueva milicia palestina con epicentro en la ciudad de Nablus, norte de la ocupada Cisjordania.
En las últimas semanas la escalada de violencia aumentó significativamente en la Ribera Occidental tras las redadas israelíes y las acciones de respuesta de esa formación.
Varios medios de prensa israelíes alertaron que el Ejército reclama una ofensiva a gran escalada contra el territorio.
Sin embargo, hace 15 días Gantz negó esos reportes a días de la celebración de elecciones en el país, pautadas para el 1 de noviembre.
Eso es lo que muchos están pidiendo, no entienden lo que significa efectuar una campaña de ese tipo, subrayó el funcionario durante una entrevista con el diario Israel Hayom, en alusión a los reclamos de sectores de la sociedad.
Por su parte, el periódico israelí Maariv destacó que el 85 por ciento de las alertas sobre eventuales ataques provienen de Nablus y de la cercana ciudad de Jenin, dos bastiones de las milicias palestinas, quienes defienden su derecho a actuar para combatir la ocupación.
Fuentes de seguridad de Tel Aviv destacaron el notable incremento en los últimos meses de incidentes violentos, una cifra que puede aumentar, subrayó el rotativo.
En ese sentido, detalló que en agosto se reportaron 24 tiroteos y en septiembre 33, la mayoría de ellos contra objetivos castrenses.
Desde principios de año, 171 palestinos perdieron la vida como consecuencia de la represión de las tropas de Tel Aviv, alertó la agencia oficial de noticias Wafa.
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