De acuerdo con Wang Wenbin, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Beijing se opone a que Washington ignore los hechos y lo urge a cooperar juntos para dar con el paradero de los fugitivos escondidos en territorio norteamericano.
El portavoz llamó a las autoridades estadounidenses a cumplir con sus obligaciones internacionales y dejar de cobijar a los criminales, al precisar que el gigante asiático colabora con otras naciones en temas legales, respeta las leyes extranjeras, la soberanía judicial de otros y los derechos de los sospechosos.
“Estados Unidos es el país donde los fugitivos chinos sospechosos de corrupción y crímenes económicos están más concentrados. Sin embargo, en años recientes ha sido pasivo en responder a las solicitudes de China para cooperar en la búsqueda de esos individuos”, acotó.
Wang añadió que esa postura es contraria los tratados globales de combate a los delitos transnacionales y a los compromisos asumidos por la Casa Blanca al respecto.
El vocero de la Cancillería se pronunció así luego que ayer Estados Unidos presentó cargos contra siete ciudadanos chinos por acosar a un compatriota y a su familia, con el objetivo de que regresara a la tierra natal.
Dos de los imputados fueron arrestados este mismo jueves y los cinco restantes están en China. Las autoridades norteamericanas los acusó de ser agentes de un gobierno extranjero, violar las leyes de viaje y de conspiración para lavar dinero.
El Departamento de Justicia agregó que ellos durante años amenazaron y hostigaron a varios compatriotas en el contexto de la Operación Caza de Zorros, como denomina a la campaña global de Beijing por ubicar y repatriar a quienes huyen del país.
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