La Asociación Médica Australiana y el poderoso Sindicato de Servicios de Salud del país temen, específicamente, por el retiro del financiamiento adicional para la atención hospitalaria y las pruebas que posibilitan la detección del virus Sars-Cov-dos, causante de la pandemia, de acuerdo con el diario The Sydney Morning Herald.
Agregaron que la decisión ejercerá más presión sobre los presupuestos de salud estatales ya escasos y temen que la medida se extienda a otras áreas, precisaron.
Michael Bonning, representante del sector en Nueva Gales del Sur, calificó la medida gubernamental de un paso atrás en la atención médica, pues ese estado experimenta una mayor demanda hospitalaria debido a la creciente complicación en el entorno epidemiológico.
En tanto, el profesor universitario de inmunología John Dwyer dijo que era esencial que se mantuvieran las pruebas de PCR para realizar un seguimiento de las tasas de infección e informar la planificación del hospital.
Sin embargo, pese a las alertas de las consecuencias del recorte financiero, el portavoz del ministro de Salud de Nueva Gales del Sur, Brad Hazzard, ratificó que el gobierno federal continuará adelante con la decisión.
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