En la segunda vuelta de las elecciones del 6 de diciembre, realizadas luego de que ningún candidato a la Cámara Alta allí lograra la mayoría absoluta en los comicios de medio término del 8 de noviembre, el reverendo consiguió el 51,4 por ciento del respaldo, mientras que su rival republicano Herschel Walker recibió el 48,6 por ciento.
La fuerza política identificada con el color azul, que ya contaba con el control del Senado, ganó entonces en Georgia el escaño 51, por lo cual ya no estará a expensas de que la vicepresidenta Kamala Harris emita el voto del desempate para sacar adelante sus iniciativas.
Según analistas, esta mayoría absoluta también implica que los demócratas serán más que los republicanos en las comisiones, tras unos sufragios que superaron las expectativas de encuestas, sitios especializados y del propio Biden ante pronósticos de que la legislatura bicameral quedaría teñida de rojo.
“Gracias, Georgia. Lo hicimos otra vez”, escribió en Twitter a modo de celebración Warnock, quien desde noviembre de 2020 fue el candidato con más boletas a su favor en cuatro elecciones consecutivas al Senado del estado, antes de conseguir el mandato completo de seis años.
En las últimas dos veces, el predicador de la iglesia bautista Ebenezer de la ciudad de Atlanta—donde antes habló el líder del movimiento por los derechos civiles Martin Luther King (1929- 1968)—venció a Walker, convertido en aspirante a la legislatura por obra y gracia del expresidente norteamericano Donald Trump (2017-2021).
Expertos del blog de análisis político Five Thirty Eight señalaron que el fracaso de la fuerza opositora para ganar el Congreso puede deberse a que nominó a “candidatos pobres”, con la antigua estrella del fútbol americano como ejemplo.
Sin embargo, el novato político con múltiples escándalos, entre ellos sus antecedentes de maltrato a las mujeres y el hecho de dibujarse como antiabortista y supuestamente haber pagado por la interrupción del embarazo de una novia, siguió de cerca los talones de Warnock y la carrera estuvo reñida hasta el último minuto.
Que Walker fuera el único republicano en ceder en su contienda en Georgia devino otro golpe para el exmandatario, quien también vio cómo su empresa familiar Organización Trump fue condenada por fraude fiscal y es centro de indagaciones del Departamento de Justicia, mientras él hace campaña por la Casa Blanca.
El 118 Congreso tomará asiento el próximo mes con 49 miembros del partido rojo en el Senado (de 100 integrantes), pero los conservadores regirán en la Cámara Baja con 222 sillas a su favor de las 435 de esa instancia legislativa.
(Tomado de Orbe)
















