Chúo es el protagonista del largometraje venezolano Especial, que relata la historia de un joven que enfrenta los desafíos de la edad adulta temprana con síndrome de Down, mientras busca construir una vida independiente de su atribulado padre, un percusionista frustrado y refugiado en la bebida.
La cinta, a decir de su director, Ignacio Márquez, quien habló en exclusiva para Prensa Latina, busca demostrar cómo estos dos hombres pueden construir un futuro común a pesar de la separación por un océano de silencio y vergüenza.
“Tengo más de 20 años trabajando con personas síndrome de Down, haciendo teatro y cine juntos. Conozco y entiendo el universo ‘especial’, siento una profunda conexión con su condición, con su manera de ver el mundo, con el poder incandescente de su ingenuidad, pero también con la impotencia ante el rechazo cotidiano y la imposición de un entorno que tradicionalmente los anula, desde el familiar hasta el social”, explicó.
El cineasta de origen venezolano comentó que de alguna manera trata de escribir historias para ser consecuente con los discapacitados, intentar ser un medio o un intérprete en aras de darles voz y valor ante el resto del mundo.
“Ellos me han enseñado que los límites no existen y tengo el privilegio de conocer la franqueza en estado puro, un don de su condición del que estaré eternamente agradecido y quiero compartir”, manifestó.
Para su creador, Especial es un filme que “nos hará sentir bien”, pues revela el poder único, y a la vez oculto para la mayoría, de las personas Down. Una cinta para confrontar la discriminación tácita de una parte de la sociedad.
Confirmó que la propuesta cinematográfica, surgida en 2020, es la muestra de cómo el arte puede construir puentes, del prodigio de amarse y aceptarse tal como uno es.
“Especial es un retrato íntimo, nada complaciente, pero cargado de esperanza. Una película venezolana y latinoamericana con carácter universal que profundiza en la humanidad de dos seres que se convertirán en referencia para los espectadores de cualquier latitud”, aseguró.
Por otra parte, reconoció que el Festival de Cine ruso, que recién concluyó en Moscú, apuesta por cambiar los paradigmas sobre las personas que tienen alguna discapacidad y agradeció en nombre de su equipo de realización el premio al mejor largometraje.
“Ver las reacciones del público es algo que me conmovió enormemente y que me llevaré a la tumba, o sea, su luz, afecto y calor, pese al frío que hay en la ciudad”, dijo.
Tras dos años de producida por El Dorado Films (Venezuela), Divarte Cine (Venezuela) y en coproducción con Somos Films (Estados Unidos), Especial ha sido exhibida en más de 15 festivales internacionales y merecedora de 10 premios.
(Tomado de Cuarta Pared, suplemento cultural de Orbe)
















