Al intervenir ante el Senado, el ministro egipcio de Recursos Hídricos y Riego, Hani Sweilam, precisó que esta nación norafricana enfrenta numerosos desafíos en la materia.
La proporción de agua per cápita en Egipto es de 560 metros cúbicos por año, casi la mitad del umbral internacional de pobreza hídrica, apuntó.
Ante tal situación, llamó al uso racional del líquido mediante el empleo de la ciencia y la tecnología con el objetivo de satisfacer las necesidades de los ciudadanos y las generaciones futuras de manera sostenible.
Swailem se refirió también a los esfuerzos de su cartera para impulsar la rehabilitación de los canales del río Nilo.
Este país, con una población de 104 millones de habitantes, depende del Nilo para cubrir el 98 por ciento de sus necesidades del líquido.
Según datos oficiales, Egipto tiene una disponibilidad hídrica anual de 60 mil millones de metros cúbicos (bmc), pero sus necesidades se sitúan en torno a los 114 bcm.
El Centro de Apoyo a la Información y las Decisiones del Gabinete reveló hace unos días que la nación tendrá para 2050 una población de 160 millones de habitantes, lo cual supone un gran desafío.
En varias ocasiones el presidente Abdel Fattah El Sisi alertó sobre esta situación y llamó a disminuir las tasas de natalidad.
Según datos oficiales, la tasa de natalidad cayó 3,0 por ciento en 2021 después de registrar dos millones 159 mil nacimientos, una disminución de 76 mil con respecto al año anterior.
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