Un comunicado oficial detalló que la embajada y los consulados en Tokio dejarán de otorgar “visados ordinarios” a los nipones con planes de visitar el gigante asiático.
Más temprano, China informó de una decisión similar para los surcoreanos que apliquen ya sea por negocios, tratamiento médico, tránsito y asuntos privados.
Según añadió, la medida permanecerá en vigor mientras persistan “las restricciones discriminatorias a viajeros chinos”.
De esa manera Beijing comenzó a cumplir con su advertencia de que reciprocará las disposiciones adoptadas en las fronteras por una treintena de países de mundo contra pasajeros salidos de aquí, alegando preocupaciones por un posible rebrote de Covid-19 en sus territorios.
Corea del Sur, en específico, desde el pasado día 5 exige a los viajeros resultados negativos de una prueba PCR realizada 48 horas antes de la travesía o de antígenos hecha con 24 horas de anterioridad.
Japón igualmente pide PCR y además pone siete días en aislamiento a los casos positivos de Covid-19.
China el domingo degradó el nivel de emergencia con que maneja la Covid-19 y eliminó más controles sanitarios para enfocarse en los casos graves y ampliar la vacunación mientras convive con la enfermedad y el virus que la provoca.
Ello implica el fin del aislamiento y pruebas PCR para quienes llegan del exterior, Hong Kong y Macao.
No obstante, esos viajeros todavía necesitan resultados negativos de un test tomado 48 horas antes de arribar a China y usar mascarillas durante la travesía.
Las autoridades tampoco pondrán en cuarentena a los casos positivos, eliminaron el rastreo de los contactos cercanos y no designarán más áreas de alto riesgo por transmisión del coronavirus SARS-CoV-2.
Mantendrán los servicios de PCR para quienes deseen hacerse los exámenes y reajustaron la frecuencia de la publicación relacionada con la situación epidemiológica, que antes emitían a diario.
Con estas decisiones China se alejó casi por completo de su estricta política de cero Covid-19 y comenzó a convivir con el virus, tal y como hace el resto del mundo.
En los últimos días su Gobierno ratificó varias veces el fundamento científico los cambios en la estrategia epidemiológica, lamentó la politización por parte de algunas naciones y la decisión de adoptar las restricciones internacionales.
También ayer llamó a Estados Unidos a compartir información sobre la subvariante Ómicron XBB del coronavirus SARS-CoV-2 para que el resto de la comunidad internacional esté debidamente preparada y evite su propagación a gran escala.
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