En un foro celebrado en esta capital para evaluar esos temas, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), alertó que los grandes desafíos tiene lugar en un año convulsionado por factores externos, como el alza de las tasas de interés.
A lo interno señalaron el fin de las reservas del subsistema exclusivamente de beneficio definido Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social(CSS).
Sobre este asunto, el economista Carlos Arauz, hizo referencia al déficit por encima de los dos mil millones de dólares que enfrentaría el IVM en 2030, en un contexto en el que ya el Estado destina dos mil millones en subsidios y el Canal de Panamá aporta similar cifra.
Ello ocurre en un país con una deuda de 44 mil 274 millones de dólares al cierre de 2022, cuyo monto en sí no debe ser lo más preocupante cuando se experimenta crecimiento económico; lo que debe preocupar y generar interés es el ritmo de los gastos y su efectividad, remarcó.
El experto llamó en ese sentido a recuperar plazas de empleo en el sector formal, al igual que la llegada de mayor inversión extranjera directa.
Por su parte, la especialista de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), María Teresa Silva, hizo un diagnóstico que incluyó las debilidades de la plaza panameña, agobiada por las cicatrices que dejó la Covid-19, pero también por viejos problemas estructurales.
Entre los mayores problemas señaló a la informalidad en el mercado laboral que se ubicó en abril del año pasado en 48 por ciento, por encima de Costa Rica, Chile o Uruguay.
Por ello, la experta propuso algunas políticas como la mejora de las habilidades de la fuerza laboral y repensar los seguros de desempleo.
El Foro estuvo dividido en tres bloques: realidades y amenazas, perspectivas de crecimiento en sectores estratégicos y estrategias claves para dinamizar la economía.
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