El Ministerio de Relaciones Exteriores consideró en un comunicado que esa medida es una provocación al ser anunciada el mismo día de celebrarse en El Cairo una conferencia auspiciada por la Liga Árabe en respaldo a Jerusalén.
La iniciativa de las autoridades de Tel Aviv elevará la tensión, ya latente, en los territorios ocupados, advirtió el texto.
Ante esa situación, la Cancillería exigió el cese inmediato de los actos unilaterales de Israel, incluida la demolición de propiedades, arrestos e incursiones contra el pueblo palestino.
El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina, Hussein al-Sheikh, denunció ayer también la decisión israelí.
Esas acciones representan “una guerra abierta contra el pueblo palestino y requiere una intervención internacional inmediata”, afirmó.
Por su parte, el primer ministro Muhammad Shtayyed recordó que el derecho internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad consideran ilegales todas las colonias israelíes en la Ribera Occidental.
El domingo el Ejecutivo israelí acordó legalizar los puestos de avanzada de Abigail, Beit Hogla, Givat Harel, Givat Arnon, Mitzpe Yehuda, Malachi Hashalom, Asahel, Sadi Boaz y Shahret.
Aunque todos los asentamientos judíos son consideradas ilegales por la comunidad internacional y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Israel hace una distinción entre los que están autorizados y los que no.
Como parte de su programa de Gobierno, la coalición que encabeza Benjamin Netanyahu aprobó a finales del pasado año legalizar 65 puestos de avanzada levantados en Cisjordania.
Ese acuerdo debe entrar en vigor en los 60 días posteriores a la toma de posesión como primer ministro de Netanyahu, hecho que ocurrió en diciembre último.
La mayoría de los puestos de avanzada, gérmenes de futuros asentamientos, son erigidos por sectores y grupos ultraderechistas sin el consentimiento del Gobierno, lo cual causó enfrentamientos en el pasado.
Según diversas fuentes, más de 450 mil colonos israelíes viven en 132 asentamientos y 147 puestos de avanzada en Cisjordania y otros 200 mil en Jerusalén oriental.
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