Dos mujeres batallan por la gobernación del más importante estado mexicano y de mayor potencial de votos, con 14 millones 500 mil, cuya influencia en Ciudad de México es innegable y por eso es considerado estratégico en los comicios presidenciales del año que viene, además de su potencial económico e industrial.
Por el oficialista Morena aspira la maestra Delfina Gómez y por el PRI Alejandra Del Moral, la primera con muchas posibilidades de obtener la victoria por su reconocida trayectoria política y honestidad, y la segunda por el respaldo innegable del PRI, que ha sostenido a ese estado durante años como su bastión político por antonomasia.
Además, en estas elecciones parciales de junio, porque se realizan solamente en dos estados, el mexiquense y Coahuila, son los únicos que les queda al PRI.
De perder a Edomex se quedaría lastimosamente cojo, y si también se queda sin Coahuila, su representación en el Congreso se quedaría casi sin sustento y más subordinado aun al Partido Acción Nacional, afirman los de Morena.
Mario Delgado, presidente del partido oficialista y presente en Edomex junto con la plana mayor en respaldo a Delfina Gómez, consideró a ese estado como el corazón de Morena porque desde allí México empezó a cambiar, según dijo este sábado.
Sin duda, esta ciudad ha sido protagonista en la lucha democrática del país: aquí se consolidó el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador y es el lugar donde inició la Cuarta Transformación”, expuso el líder nacional en un mitin con los defensores partidistas.
Debemos asumir el compromiso de mantener la vocación de izquierda que tiene esta ciudad, tenemos que volver a gobernar todas las alcaldías y evitar el avance de la derecha, afirmó Delgado.
El mitin se realizó como parte de la toma de protesta (juramentación) a los 50 mil defensores procedentes de 24 eventos realizados en 33 distritos locales y 24 distritos federales de la Ciudad de México.
Sin embargo, advirtió, la conformación de los comités no es suficiente. Dimos un gran paso, pero no basta, no podemos confiarnos, expuso, al tiempo que pidió a los activistas efectuar recorridos cotidianos por las colonias para sumar a nuevos defensores.
El PRI, por su parte, confía en que podrá mantener la gobernación de los dos estados en disputa por la historia de ese partido en ambas entidades, pero desde Morena consideran que, lejos de ayudarlos, su coalición con los conservadores del PAN y los revisionistas del Partito Revolucionario Democrático, los perjudica, y la batalla de Del Moral contra Gómez es muy cuesta arriba en Edomex, mucho más dura que entre los contrincantes de Coahuila.
Allí Morena va debilitado por divisiones internas de la coalición Juntos Haremos Historia que lo obliga a ir en solitario con Santana Armando Guadiana Tijerina y sus menguadas posibilidades frente a Manolo Jiménez Salinas por la alianza PRI-PAN-PRD.
Para colmo, el Partido del Trabajo lleva a su propio candidato, Ricardo Mejía Berdeja, quien se alejó del gobierno donde estaba muy bien posicionado como jefe del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado.
Su disidencia se produjo al no ser elegido candidato a gobernador de Coahuila, su mayor ambición, y en su defecto la dirigencia de Morena se inclinó por Guardiana.
Esto llevó a que la militancia morenista lo considerara traidor, lo cual le resta posibilidades en la competencia con los candidatos de Morena y del PRI.
Y para colmo de Morena, los partidos de su coalición, el Verde de México y Unión Democrática, se coaligaron y llevan de conjunto a otro candidato, Lenin Pérez. Todo ese desorden le restará votos a Guardiana y favorecerá así al candidato del PRI.
Aunque muy venido a menos, el PRI defenderá hasta con las uñas el pequeño estado de Coahuila, de solo tres millones de habitantes, y de ellos un caudal de votos de dos millones 249 mil 789 según cifras del padrón electoral. Pero si pierden sería una derrota histórica, pues lo dominan desde el año 1929 y nunca han perdido una elección allí.
Los morenistas consideran que si el histórico PRI pierde estas elecciones regionales habrá firmado su sentencia de muerte, aunque aclaran que ese partido, que tanto le debe a la Revolución mexicana, está recibiendo los santos óleos desde su identificación con el PAN y la corrupción en el gobierno de Enrique Peña Nieto, quien lo acabó de hundir.
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