El Ministerio de Salud detalló en un reporte que el incidente ocurrió en la zona de al-Tur.
Por su parte, la agencia de noticias oficial WAFA precisó que los militares impidieron al personal médico acercarse al sitio y se llevaron los cadáveres de los palestinos.
Según testigos presenciales, las fuerzas israelíes apuntaron deliberadamente a las cámaras de vigilancia de la zona en un intento por ocultar cualquier prueba incriminatoria, denunció la fuente.
También cerraron la zona durante varias horas e impidieron la entrada de periodistas, agregó.
En un escueto comunicado, el Ejército israelí afirmó, a su vez, que los uniformados neutralizaron a tres “terroristas que abrieron fuego contra ellos desde un vehículo”.
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