Esta nueva agresión es la continuación de una política de castigo colectivo a la que está sujeto el pueblo palestino, denunció en un comunicado el portavoz de la presidencia, Nabil Abu Rudeina.
Los asesinatos diarios, el asalto a nuestras ciudades, el ataques a centros religiosos y los planes de anexión no traerán seguridad y estabilidad a nadie, porque la única forma de lograr la paz es otorgar al pueblo palestino sus derechos legítimos, advirtió.
Rudeina responsabilizó a Israel por las consecuencias de esas sistemáticas agresiones.
También criticó el silencio de la comunidad internacional, y en especial de Estados Unidos, al estimar que alienta “a la ocupación a continuar con sus crímenes contra el pueblo palestino”.
La agencia de noticias oficial WAFA reportó que tras matar esta mañana a los tres ciudadanos, los militares impidieron al personal médico acercarse al sitio y se llevaron los cadáveres.
Según testigos presenciales, las fuerzas israelíes apuntaron deliberadamente a las cámaras de vigilancia de la zona en un intento por ocultar cualquier prueba incriminatoria, denunció la fuente.
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