“Profundamente preocupado por la escalada de tensiones en Gaza y sus alrededores”, escribió el funcionario en su cuenta en X (antiguo Twitter).
La situación en el enclave costero es terrible y debemos evitar otro conflicto que tendrá graves consecuencias para todos, agregó Wennesland.
Con más de dos millones de habitantes, ese territorio sufre una crisis humanitaria por el bloqueo israelí, iniciado en 2007 tras la llegada al poder allí del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas).
El enviado especial afirmó que “Naciones Unidas está hablando y trabajando con todos los interesados para mejorar las vidas de las personas en Gaza, especialmente los más vulnerables”.
Según el portal noticioso Al Quds, Wennesland se reunió ayer con dirigentes de Hamas y luego con funcionarios israelíes para buscar una solución, aunque sin muchos resultados.
Desde hace días cientos de palestinos se concentran en la línea fronteriza para protestar contra la potencia ocupante, lo cual provocó enfrentamientos, intercambios de disparos y ataques de la aviación israelí en la franja.
Para terminar las manifestaciones, Hamas reclamó un aumento del número de palestinos que viajan a Israel a trabajar y solucionar el problema de las subvenciones qataríes, clave para pagar los salarios del sector público en el territorio.
El canal israelí Reshet Kan informó anoche que un avión utilizado por funcionarios de alto rango del país aterrizó en Doha, Qatar, presuntamente como parte de los esfuerzos por lograr la calma en Gaza.
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