En las últimas horas, el primer ministro palestino, Muhammad Shtayyeh, dialogó por teléfono con el presidente de la Internacional Socialista, Stefan Löfven, y el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Joseph Borrell.
También conversó con los ministros de Relaciones Exteriores de Reino Unido, James Cleverly, y de Suecia, Anneken Hütten, precisó la agencia oficial de noticias palestina.
En todos los casos, el jefe de Gobierno instó a tomar medidas urgentes para detener la actual agresión israelí contra el enclave costero, que hasta la fecha causó más de mil 500 muertos, subrayó la fuente.
Shtayyeh describió la grave situación humanitaria tras el bloqueo total decretado por ese país, que incluye el corte de los suministros de alimentos, agua, combustible y electricidad.
Asimismo, pidió trabajar para evacuar a los más de cinco mil heridos, una cifra que colapsó los servicios hospitalarios, según la Organización Mundial de la Salud y el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Por su parte, el presidente palestino, Mahmoud Abbas, viajó a la vecina Jordania, donde fue recibido por el rey Abdalá II, con quien analizó la situación en el enclave costero.
Abbas también dialogó vía telefónica sobre el tema con el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre.
La situación se agravó este viernes tras la orden de Israel a un millón de palestinos de abandonar sus hogares en el norte del territorio, síntomas de una inminente invasión terrestre.
Ante esa eventual ofensiva, la Agencia de Obras Públicas y Socorro de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, anunció que trasladó su principal centro de operaciones y su personal al sur de Gaza.
La entidad advirtió a Israel que debe proteger a los civiles en las escuelas y refugios de Naciones Unidas.
Tras el anuncio de ese país, el portavoz de ese organismo internacional, Stéphane Dujarric, criticó la decisión.
Instamos a cancelar cualquier orden de deportación de los residentes del norte de la Franja de Gaza para evitar una situación catastrófica, porque es imposible implementar tal medida sin consecuencias humanitarias devastadoras, aseguró.
Hasta la fecha, más de 423 mil palestinos huyeron de sus hogares en la Franja de Gaza, luego de siete días de bombardeos de la aviación israelí, que causaron más de mil 572 muertos y siete mil 262 heridos, según datos publicados por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
A esa cifra de víctimas mortales se suman más de mil presuntos milicianos abatidos por el Ejército israelí durante su incursión a ese país y mil 300 israelíes, indicó OCHA.
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