Los trabajadores, representados por el sindicato United Auto Workers (UAW), rechazaron una oferta de la empresa que habría proporcionado incrementos inmediatos del 5,0 al 6,0 por ciento.
Sin embargo, el gremio señaló en un comunicado que la compañía no presentó un convenio que satisficiera las peticiones y necesidades de sus miembros.
Ron McInroy, director de la Región 4 de la UAW, en nombre de los trabajadores de John Deere en Waterloo, Iowa, comentó que ‘se montaron piquetes y estamos organizados y listos para resistir’.
Las huelgas no son fáciles, pero hay cosas por las que merece la pena luchar, subrayó, citado por la prensa local.
Los participantes en el paro consideraron insuficiente la propuesta de la patronal de alza de los salarios, dado que la empresa podría obtener casi seis mil millones de dólares de beneficios este año.
Además, se opusieron a que las subidas de los sueldos las compensaran con recortes en las pensiones de los nuevos empleados.
Esta acción ocurre en el contexto de una tendencia a las huelgas que van desde los equipos de producción de Hollywood hasta el personal de la salud en diferentes ciudades del país.
La International Alliance of Theatrical Stage Employees (Alianza Internacional de Empleados de Escenario) anunció que iniciará una protesta similar el venidero lunes si no hay punto de encuentro sobre temas como descanso y pagos.
Más de 100 mil trabajadores sindicalizados de varias industrias de Estados Unidos amenazaron con estas manifestaciones.
El diario The Hill confirmó que al menos unos dos mil integrantes de colectivos de hospitales de Nueva York; 700 enfermeras de Massachusetts, y mil 400 obreros de la planta de Kellogg en Michigan, Nebraska, Pensilvania y Tennessee, ya están en paro.
La presidenta de Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales, Liz Shuler, advirtió que están ‘hartos’.
Según la dirigente de la mayor central obrera a nivel nacional muchos están al límite por las duras condiciones laborales y el estancamiento salarial en medio de una pandemia de la Covid-19 que empeoró la desigualdad de ingresos.
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