La Guardia Costera está a cargo de la ofensiva y pone énfasis en el ingreso al país de mariscos, cárnicos u otros productos que requieren frío, cuya importación cayó en medio de numerosos reportes aquí sobre la presencia del coronavirus SARS-CoV-2 en las superficies de los empaques.
Esas fuerzas también tienen en la mira al contrabando hacia el extranjero de suministros de salud usados para enfrentar la pandemia de Covid-19 y el emergente negocio de las vacunas adulteradas contra dicha enfermedad, indicó la agencia Xinhua.
Recientes operaciones permitieron arrestar a otros 70 individuos implicados en 21 casos y revelaron que un ciudadano de apellido Kong desde agosto produjo y vendió 58 mil dosis de inmunizantes en el exterior con 18 millones de yuanes (2,78 millones de dólares) en ganancias.
Antes, la policía detuvo a 80 traficantes en Beijing, las provincias Jiangsu y Shandong, y confiscó tres mil dosis de fármacos supuestamente fabricados por Sinopharm y Sinovac.
En todos los casos, los criminales rellenaron los bulbos con una solución salina, los vendieron en varias ciudades de China y lograron enviar algunos lotes a África.
Observadores urgen mano dura del Gobierno en la batalla contra ese delito, también perseguido por la Interpol debido a su expansión en el mundo.
agp/ymr
















