Los cielos de Sumpango y Santiago Sacatepéquez se llenaron el 1 de noviembre de cometas, un festival que perpetúa la tradición de enlazar a los vivos con sus muertos, en esta ocasión por segundo año consecutivo sin presencia de público por la pandemia de la Covid-19.
Sesenta grupos de artesanos participaron en la fiesta que celebró 43 años de cultura y arte, y llegó a los hogares de los guatemaltecos mediante las redes sociales y la cuenta del Comité Permanente de Barriletes.
De acuerdo con la cosmovisión maya, las almas de los antepasados son liberadas por 24 horas para volver a sus hogares y el lazo de unión son espectaculares barriletes que las familias construyen casi exclusivamente de bambú y papel de seda con varios meses de anticipación para determinar el tamaño, diseñar los adornos y motivos diferentes.
Mantenerlos en el aire y a la mayor altura posible es el reto, pues en las largas colas de tela tejida van notas o telegramas para sus difuntos.
Los más grandes pueden llegar a medir hasta 15 metros de diámetro, de ahí que estos se colocan sobre la tierra para su calificación por los jueces del concurso según la técnica y sus temas de impacto cultural, social o político.
En octubre de 1998, el Ministerio de Cultura y Deportes declaró el Festival de Barriletes Gigantes como Patrimonio Cultural de Guatemala y recién se presentó ante la Unesco la nominación de su técnica para integrar el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
También el 1 y 2 de noviembre, las familias volvieron a reunirse alrededor de la mesa para degustar el típico fiambre, un plato mezcla de culturas y sabores criollos con nativos.
La semana noticiosa concluyó con el Encuentro Virtual Internacional de Cátedras Martianas con la brújula de la obra y el pensamiento del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, un evento organizado por la Universidad San Carlos de Guatemala.
Durante dos días, investigadores de varios países se acercaron al legado del también precursor del modernismo hispanoamericano mediante 30 ponencias en cuatro ejes de reflexión, social, humanístico, político e historia como puntos de partida.
En la apertura del encuentro, la directora General de Extensión Universitaria de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), Ingrid Arreola, felicitó a los integrantes del Consejo Académico de la Cátedra José Martí de ese centro de estudios por la divulgación constante de la obra de Martí y destacó el apoyo del Centro de Estudios Martianos de La Habana en la realización de esta cita.
En esta ocasión se presentó una nueva edición de La Edad de Oro, a cargo de la editorial Cultura, del Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala.
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