Las personas que hicieron ejercicios durante el confinamiento por la Covid-19 tuvieron menos problemas de ansiedad y depresión,según la revista Preventive Medicine.
Ambos padecimientos aparecen cuando cierran las empresas, los obreros pierden su puesto de trabajo y por consiguiente la economía del hogar se resiente.
Además, advierten los investigadores, la falta de socialización con amigos y familiares constituye un factor de desestabilización emocional.
Será importante para futuras crisis sanitarias sopesar cuidadosamente las decisiones de cerrar parques y áreas al aire libre, indicaron los especialistas.
“Los parques y otros espacios naturales deberían permanecer abiertos durante las emergencias de salud pública para fomentar la actividad física», enfatizaron los expertos.
El ejercicio regular es beneficioso para el cuerpo y la mente y puede reducir la hipertensión, ayudar a controlar el peso y disminuir el riesgo de enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares, diabetes de tipo 2 y distintas formas de cáncer.
También fortalece los huesos y músculos y aumenta el equilibrio, la flexibilidad y la forma física.
En las personas mayores -aseguran los especialistas- las actividades que mejoran el equilibrio ayudan a prevenir caídas y traumatismos.
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