En su respuesta a la actualización del informe de la funcionaria sobre la situación en el país sudamericano, el diplomático lamentó que se presenten informaciones no corroboradas por las autoridades venezolanas a pesar de los mecanismos de diálogo existentes entre las partes.
Al respecto, el embajador Constant desestimó el balance por carecer de información veraz que sirve para alimentar la campaña mediática contra Venezuela.
Asimismo, instó al Consejo y a la alta comisionada a constituirse en actores claves de condena y exigencia del cese de las medidas coercitivas unilaterales implementadas por Estados Unidos contra el Estado y pueblo venezolanos.
Aseveró que resulta imposible hablar del tema de derechos humanos en Venezuela sin abordar el impacto de las acciones de asfixia económica adoptadas por Washington, con severas afectaciones en el bienestar social y el desarrollo del país.
También abogó por fortalecer las relaciones de cooperación entre la oficina de la alta comisionada y las autoridades de Caracas, las cuales -señaló- ‘están dando resultados que han sido reconocidos’.
Venezuela rechazó la víspera las acusaciones de la denominada Misión Internacional de Determinación de los Hechos, como parte de la sesión 46 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
A través de un comunicado oficial, el Gobierno bolivariano calificó los señalamientos de la comisión como ‘carentes del más mínimo sustento, a partir de matrices mediáticas y sin contacto directo con la realidad del país’.
En tal sentido, Caracas denunció las pretensiones de seguir atacando a las instituciones de la nación sudamericana, como parte de la política de ‘cambio de régimen’ implementada por Estados Unidos.
Las autoridades venezolanas ratificaron que no reconocen ni reconocerán mecanismos paralelos que pretenden entorpecer la fluida relación de cooperación establecida con la Oficina de la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
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