El octogenario político, jurista y académico, fue ratificado en la novena ronda de votación con el apoyo de 661 de los mil nueve “grandes electores” integrantes de la Asamblea encargada de escoger al nuevo jefe de Estado.
El órgano compuesto por los miembros de ambas cámaras del Parlamento y representantes de los consejos regionales, acogió la candidatura del mandatario, tras seis días de infructuoso forcejeo entre los partidos de centroderecha y centroizquierda.
El nombre de Mattarella, quien reiteradamente manifestó su renuencia a permanecer en el cargo después del 3 de febrero próximo, cobró fuerza ante la imposibilidad de las agrupaciones contendientes de hallar otro candidato de consenso capaz de garantizar la unidad nacional y la continuidad del Gobierno.
En esas circunstancias, los jefes de los grupos parlamentarios de la mayoría gubernamental, donde cohabitan el centroderecha y el centroizquierda, y los representantes de las regiones, acudieron al Palacio Quirinal para pedirle continuara en el cargo por el bien del país, lo cual aceptó.
El décimo tercer presidente italiano concluyó su primer septenio con un alto índice de popularidad y aceptación en todos los ámbitos por su actuación como máxima figura del Estado y garante de la Constitución.
Conocido por su vasta cultura y fuerte vocación humanista y europeísta, Mattarella demostró serenidad y competencia como estadista en el manejo de la formación de diferentes gobiernos en 2016, 2018, 2019 y 2021.
gas/fgg
















