Una delegación iraní compuesta por expertos bancarios y de la industria petrolera se reunió con autoridades y empresas surcoreanas esta semana.
La visita se produjo en línea con la política de Irán de desarrollar las relaciones con los países asiáticos de manera equilibrada y luego de que los vicecancilleres de ambos países se reunieran en Viena, Austria.
Especialistas consideran que los resultados de la reunión podrían servir como una prueba de la seriedad y determinación de Surcorea para restaurar la normalidad en las relaciones.
En ese sentido, la parte iraní aprovechó la oportunidad para subrayar la necesidad de levantar la congelación ilegal de los activos de Irán en la nación asiática, miles de millones de dólares que Seúl debe a Teherán precisamente por su petróleo.
Irán era el tercer socio comercial de Surcorea en Medio Oriente antes de que Estados Unidos se retirara en 2018 del acuerdo internacional sobre el programa nuclear del país persa y se reimpusieran medidas coercitivas a la República Islámica y los Estados que comercializan con ella.
El monto de los intercambios, que en 2017 llegaba a 12 mil millones de dólares, a mediados de julio de 2020 sólo suponía 111 millones de dólares, según la embajada de Irán en Seúl.
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