Las salas de la institución permanecen vacías, incluida la de emergencia, mientras solo pocos profesionales sanitarios son vistos en el centro de salud, situado en un lugar neurálgico de la capital, a escasos metros del Palacio Nacional.
Los empleados del nosocomio iniciaron la semana pasada un movimiento para exigir aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo.
La presidenta del sindicato de la institución, Evelyne Fremont, criticó que el centro de salud no dispone de materiales o equipos adecuados, ni siquiera para casos de emergencia, y denunció el supuesto desprecio de las autoridades sanitarias con la situación del hospital.
“Cuando un paciente viene aquí, viene a morir”, resumió la sindicalista las condiciones del centro y exigió salarios mínimos de 60 mil gourdes (unos 585 dólares) para los trabajadores, además de los pagos de los meses atrasados de las tarjetas de débito y la regularización del estatus de todos los empleados.
A las demandas se suman ahora las denuncias por la inseguridad, luego del secuestro del cirujano dental y anestesista Martial Piard, y la estudiante de enfermería Fabiola Payen.
Piard fue retenido el viernes frente a la barrera de la institución, lo que provocó que residentes cercanos improvisaron una protesta y erigieron barricadas de neumáticos en llamas.
Por el momento las autoridades sanitarias y los sindicatos aún no se sentaron a negociar, mientras los estudiantes organizan varias movilizaciones para deplorar el secuestro y exigir la liberación de estudiantes, profesores y otros profesionales.
El Hospital Universitario Estatal de Haití es uno de los más importantes de Puerto Príncipe, al estar situado en una zona desfavorecida y muy cercano a las áreas controladas por bandas armadas.
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