El funcionario escribió en Twitter que asistió la víspera a una audiencia de la Corte Suprema de Israel sobre la expulsión permanente de ese grupo de Masafer-Yatta, una parte de la cual fue declarada área de entrenamiento del ejército de Tel Aviv.
Los residentes, muchos de los cuales también están expuestos a la violencia de los colonos, corren el riesgo de ser trasladados a la fuerza, denunció von Burgsdorff.
Más allá de un impacto devastador en los niños, las mujeres y las familias, la expulsión violaría las obligaciones de Israel como potencia ocupante, según las normas internacionales y los derechos humanos básicos, advirtió.
La lucha de los habitantes de Masafer Yatta, que agrupa a una veintena de aldeas, comenzó en los años 70 del pasado siglo, cuando el vecino estado declaró casi un tercio de la zona como un campo de tiro para sus militares.
De forma paralela, Tel Aviv rodeó ese territorio de varias colonias judías como Maoon, Karmael, Yaqoub Dali y Lifna.
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