Mazen Al-Banna, directivo de ese organismo, señaló que el agua bajó a niveles significativos debido al exceso de bombeo, y al mismo tiempo consideró al bloqueo israelí como responsable de la crisis.
Citado por la agencia de noticias Safa, Al-Banna destacó que a esa situación se suma la creciente intrusión salina debido a la mezcla de agua proveniente del mar Mediterráneo.
En consecuencia, la salinidad en los pozos alcanzó niveles que representan una grave amenaza para la vida de la población, subrayó el funcionario con motivo del Día Mundial del Agua, que se celebra cada 22 de marzo.
Al-Banna citó como otro grave problema la contaminación del líquido debido a la fuga de aguas residuales por la falta de infraestructura en varias zonas de Gaza.
Israel es el principal responsable de la crisis, no solo por mantener el territorio bloqueado desde 2007, sino porque los refugiados aquí suman el 67 por ciento del total de la población, denunció.
En ese sentido, apuntó que desde entonces las autoridades de Tel Aviv mantienen cerrados los cruces comerciales en la frontera común, lo cual impide el ingreso de materiales necesarios para implementar proyectos de saneamiento.
Asimismo, acusó a ese país de impedir, de varias maneras, el flujo del agua superficial que alimenta el acuífero durante la temporada de lluvias, entre ellas por la construcción de un muro de seguridad en la línea de demarcación.
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