Las lluvias llenaron los agujeros abiertos en la tierra por el impacto de la caída de la nave, elevó el riesgo de deslaves y ahora hacen más difícil la movilidad en la zona, pues es montañosa, con laderas empinadas y rodeadas de una espesa vegetación.
Desde el comienzo de las operaciones el lunes pasado, más de dos mil rescatistas trabajan a contrarreloj para avanzar lo más rápido posible precisamente porque el servicio meteorológico pronosticó aguaceros hasta el jueves.
Pero pese a la celeridad y el apoyo con perros entrenados, drones y otras maquinarias, hasta el momento solo hallaron piezas pequeñas del avión y algunas pertenencias de sus ocupantes dispersadas por todo el lugar.
Anoche autoridades de Aviación Civil informaron que al cabo de 30 horas de maniobras no se localizó ningún sobreviviente y expertos en el sector coinciden en que será poco probable encontrar a alguien vivo.
Sus opiniones se sustentan en un video con el momento de la caída de la nave, la cual se movía en posición vertical y a 0,7 veces la velocidad del sonido.
El vuelo MU 5735 pertenecía a la compañía China Eastern Airlines y se estrelló el lunes exactamente en una zona montañosa de la región autónoma Zhang de Guangxi, sur, mientras viajaba desde Kunming hasta Guangzhou.
Despegó a las 13:15, hora local, luego a las 14:19 comenzó a descender bruscamente a una velocidad de 845 kilómetros por hora desde una altitud de ocho mil 869 metros y dos minutos después perdió el contacto con los radares.
El aparato era un Boeing 737-800, llevaba seis años y medio de operaciones y tenía capacidad para 162 pasajeros.
Al principio de las labores de rescate un dirigente local dijo que la nave se desintegró por completo, no vio restos de ninguna de las víctimas y consideró improbable alguna posibilidad de sobrevivencia debido al incendio forestal que estalló en el área como consecuencia del accidente.
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