Ahora los contagiados con la enfermedad en el archipiélago ascienden a un millón 501 mil 093, una cifra superior a la de sus nueve vecinos de la región juntos.
El país, empero, comenzó a encarar con relativo éxito la pandemia desde mediados de febrero al distanciarse progresivamente de las pavorosas estadísticas de enero.
En ese mes, Indonesia marcó ocho récords de casos para un día y finalmente lo asentó en 14 mil 518 el 30 de enero. Los de muertes fueron tres y quedó establecido en 387 el día 27.
Este lunes los fallecimientos fueron 132 y aumentaron el acumulado a 40 mil 581, más del doble que las del resto del sudeste asiático. En toda Asia, esa cantidad solo es inferior a la de la India.
A mediados de enero, el país inició una campaña de inmunización que la ciudadanía y el gobierno miran como una tabla de salvación en medio de los hasta entonces magros resultados de las medidas de prevención y control.
El propósito es vacunar al 67 por ciento de la población, lo que supone una tarea colosal, pues el archipiélago está compuesto por más de 10 mil islas, de las cuales 922 están habitadas, y su población es la cuarta mayor del planeta con 274 millones de habitantes.
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