Tal afirmación aparece en su programa de trabajo para los años 2021 y 2022, publicado este viernes por la entidad.
De este año al próximo, el Comité tiene previsto finalizar las iniciativas actuales relacionadas con la mitigación de riesgos y tendencias estructurales como el tratamiento prudencial de las exposiciones de los bancos a los criptoactivos, refleja el documento. Al igual que otros reguladores y bancos centrales de distintos países, dicha representación califica a las monedas electrónicas como criptoactivos, por no cumplir con los requisitos y funciones para ser tratados como dinero.
El marco regulatorio también marcará los requisitos de información para los bancos con respecto al riesgo de mercado y las exposiciones soberanas.
Expertos consideran que pese a estas medidas, las criptomonedas ocupan cada vez más espacio y enfrentan los grandes monopolios bancarios.
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